|
Lo
siguiente que recuerdo es la felicidad absoluta que me produjo oírle
cantar la canción cuando se grabó en el estudio. Es difícil de
describir, El Fary estaba cantando mi canción.
También conseguí, gracias a su generosidad, que participara en Torrente 3,
la última entrega de la saga. Allí, entre destellos de luz blanca y
envuelto en un halo de divinidad, se aparecía al protagonista para
aconsejarle y guiarle a modo de maestro yoda. Para mí fue un momento
glorioso, el encuentro de Torrente con su ídolo en la pantalla, y el
mío con un actor ocasional (me fascinaba su interpretación en la serie Menudo es mi padre,
de Antena 3, me era difícil entender por qué aquel hombre sin ninguna
formación actoral conseguía escenas de tanto brillo y emoción), pero
con un estilo sencillo y contundente, que transmitía verdad, que
transpiraba autenticidad en lo que decía.
Tampoco coincidí
demasiado con él, algo que ahora me fastidia aún más, pero me gustaba
mucho verle, siempre nos reíamos, siempre se preocupaba por sus hijos
(que no sólo han heredado parte de su talento musical, sino también su
sencillez y buen rollo), siempre tenía alguna broma que contar.
Me
pongo triste si pienso que no está y se me ocurren gilipolleces como
que estará alegrando a los ángeles del cielo con alguno de sus
ritmillos, como que por qué siempre se van los mejores y que cómo es
posible que el gasto militar en armamento sea siempre infinitamente
superior al que se destina a la investigación y a la lucha contra el
cáncer.
Se escribirán cientos de palabras, cientos de elogios
sobre este hombre, este personaje querido y popular, muy natural,
campechano y asequible, dotado de un increíble talento para cantar; se
escribirán, espero, muchas y emotivas necrológicas; al final lo que
quedará serán los sentimientos. Los sentimientos de alegría, de amor a
la vida, de amor a su familia, de cercanía y complicidad. Los
sentimientos que este hombre derrochaba. Un hombre con ojos brillantes
y sonrisa amplia y contagiosa, pero, sobre todo, increíblemente humano.
Santiago Segura es director de cine.
|